| Ricardo Uceda (IPYS) | |
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Perú: ¿La prensa se está pasando de la raya? TEMAS: I.- El rol del periodismo de investigación en la transición democrática peruana 1.- ¿Existen distintos parámetros en dictadura y en democracia? ¿En qué medida investigaciones periodísticas pueden desestabilizar el régimen democrático o terminar con la gobernabilidad? ¿Existe un exceso de denuncias periodísticas contra el gobierno? 2.- ¿Hay grupos de interés antidemocráticos que influyen en los medios? ¿Cuál es la agenda de estos grupos? ¿De qué manera la sociedad puede precaverse de sus actividades? 3.- ¿Qué se está dejando de investigar? Para mí el punto clave del debate es si nosotros tenemos un rol distinto, unos objetivos distintos o un compromiso distinto ahora, en la transición democrática, que antes. Creo que la respuesta está profundamente vinculada con lo que creemos, es el compromiso que tenemos como periodistas. Y en esa medida creo que el principal rol que tenemos es el de darle al ciudadano toda la información necesaria para que participe en política. ¿Estamos de acuerdo en eso o no? Ésa es para mí una pregunta fundamental porque hay muchas maneras de contestarla y, además, la libertad existente permite que puedan haber una serie de expresiones periodísticas que incluso posibilitan que agentes de la corrupción, comprometidos con los actos ilícitos del régimen anterior, tengan en este momento un medio de expresión. Creo que la forma como asumimos ese compromiso es absolutamente importante. Una información que estuviera esclavizada a una plataforma política, a una agenda política específica, pienso que puede perjudicar, distorsionar y producir una serie de denuncias mal fundadas perjudicando al público y a la ciudadanía. ¿Qué ha pasado con el periodismo de investigación en la década anterior? Ha habido, evidentemente, un conjunto de trabajos que han desnudado en cierto modo al régimen fujimorista, pero vemos que los que más han sido certeros en desnudar ese régimen han sido los trabajos que han estado mejor fundamentados. Entonces ahora ¿qué esta necesitando el ciudadano sobre información luego de la caída de Fujimori y Montesinos? Está necesitando saber cómo son sus gobernantes, está necesitando saber cómo se están cumpliendo los planes de gobierno, qué está haciendo la clase política, cómo se está combatiendo la corrupción. Quiere saber también cómo se están investigando las violaciones de derechos humanos cometidas por el terrorismo y las fuerzas del orden en la década pasada. Hay un conjunto de temas que conforman, a mi juicio, una agenda en torno de la cual debemos actuar sin un compromiso específico vinculado a la lucha contra la corrupción o a la defensa de la democracia. Digo esto porque el periodismo de investigación debe actuar en esta temática viendo cuáles son los hechos más saltantes y tratado de documentar en la forma más rigurosa esta información. Tenemos algunos casos importantes de mencionar. Por ejemplo, el caso de Leonor la Rosa. Creo que en ese caso el periodismo nacional no se documentó lo suficiente. Esto puede haberse debido a una serie de razones, puede haber sido a pereza, a cuestiones políticas o a lo que sea, pero este caso no es como se documentó. Tenemos el caso de Huilca. Es decir, si nosotros actuamos sobre la base de que hay que acusar a Fujimori y Montesinos como sea, entonces vamos a ver que el periodismo puede bajar la guardia y cometer errores que finalmente pueden causar problemas a la lucha anticorrupción. Mi idea básica es que es necesario investigar a los gobernantes, investigar a los demócratas, investigar la corrupción del régimen anterior, es necesario tener desconfianza y distancia con todos los organismos que están cumpliendo en este momento un rol muy importante para la democracia: me estoy refiriendo a la Procuraduría, a la Comisión de la Verdad, a los gobernantes. Es necesario entrar en la vida privada que tenga interés público de los gobernantes, en su cuentas bancarias, en sus propiedades, porque eso es lo que requiere la población. Y lo fundamental es hacerlo profesionalmente, haciendo un enorme esfuerzo de verificación de datos, sobretodo en un momento donde encontramos falencias importantes como las de las últimas semanas. II.- Garantías del periodismo ante los servicios de seguridad 1.- ¿Los servicios de inteligencia pueden hacer seguimiento a periodistas? 2.- ¿El CNI estaba realizando seguimientos ilícitos a periodistas? Creo que acá hay una discrepancia de enfoque, de énfasis en el problema. Entiendo que en cierto modo esta posición también la comparte Mirko Lauer pues ha escrito sobre eso y lo hemos discutido en el IPYS y, claro, en ningún caso se trata de dos personas que tolerarían cualquier amenaza a periodistas. Es más, estas dos personas han sufrido represión y en esta medida el debate al respecto tiene que ver con diferencias de enfoque. Creo que debiéramos separar claramente lo que es excesos informativos de lo que es la posibilidad de un acoso, de un seguimiento por parte de este servicio de inteligencia democrático. Es decir, dar el debate, criticar si hay que criticar, hacerlo muy duramente, pero cuando se trata de la posibilidad, desde mi punto de vista reconocida, de que periodistas u otros ciudadanos (porque es cierto que no tenemos patente de corso), son espiados por el servicio de inteligencia. Esto debe ser rechazado inmediatamente porque allí, no sé si hay una diferencia de matiz en este tema, porque en realidad la nueva situación, evidentemente, exige un control de calidad, una expectativa a los organismos de gobierno y de inteligencia mucho mayor que el anterior. Naturalmente, el CNI tiene no solamente el derecho sino el deber de saber cómo se producen filtraciones en su institución, pero el CNI no puede hacer una investigación para investigar un caso penal. O sea, como sería en este caso el robo de información. El CNI puede hacer investigaciones de tipo administrativo, ustedes recordarán que incluso los espías que fue descubriendo sucesivamente la CIA fueron investigados y capturados por el FBI. Es decir, aquí hay protocolos, hay una serie de acciones que debe tomar el servicio de inteligencia pero con apego total a la ley. Y es cierto lo que dice Enrique de que todos los servicios de inteligencia lo hacen, pero si capturan a un espía escuchando en el teléfono de otro ciudadano, simplemente va preso. ¿Por qué? Porque el espionaje es básicamente una acción ilegal. Entonces yo diría que sería muy saludable aquí que hubiera una seguimiento y una vigilancia muy estrecha a la investigación que haga el CNI. Pero no solamente eso. Yo diría que habría que armar o pedir o plantear una investigación paralela, porque por qué, si estamos en democracia, tenemos formalmente que confiar en que esa investigación va a ser dada. Aquí yo pienso, y lo he dicho públicamente dado que el origen de este tema fue un trabajo periodístico publicado en "La Ventana Indiscreta", yo tengo mis discrepancias con el manejo periodístico que se dio al tema. Pero creo que aquí ha habido una admisión inequívoca por parte del jefe del servicio de inteligencia, de un seguimiento que no se debiera tolerar, y, efectivamente, ahí hay que tener una vigilancia muy grande al respecto. Pero además, creo que en este caso es necesario que haya una versión independiente de la prensa, o sea, que la prensa, por esto, en estos últimos minutos, quisiera enlazar esta idea con mi exposición anterior: En la prensa tiene que actuar con una agenda propia de los representantes de la democracia. Porque, por ejemplo, no dudo que haya empresas que chuponean -yo mismo he estado interesado en investigar esas empresas que chuponean hace dos años- pero ha aparecido una serie de datos sobre las empresas que chuponean en distintos medios, me parece, presumo, proporcionadas por el CNI. Pero: qué lleva, qué indagación, qué dato concreto o duro hay sobre estas empresas? Evidentemente, estamos viendo que hay dos bandos: uno bueno y uno malo, o como quiera llamarse. Entonces aquí lo fundamental es debatir con mucha intransigencia sobre el material que se publica y ser sumamente severos y drásticos con la defensa de una posible violación a las libertades informativas. III.- Empleo de información o documentación obtenida ilícitamente 1.- ¿El periodismo puede usar documentos obtenidos ilícitamente? 2.- ¿Qué límites tiene el periodismo en el uso de documentos que afectan la seguridad nacional? 3.- ¿La autorregulación basta? ¿Es posible o recomendable otra regulación al respecto? Voy a apoyarme en lo que ha dicho Gustavo, con lo cual coincido enteramente, para resumir en esta idea respecto del uso de materiales obtenido ilícitamente. La mayor parte del periodismo de investigación se produce con fuentes confidenciales y buena parte el trabajo procede de personas que tienen una finalidad personal, política, muchas veces son subalternos, muchas veces son personas que están al margen de la ley, son personas que han robado documentación y, de hecho, parte del material es obtenido ilícitamente, como por ejemplo, grabaciones. Aquí los puntos fundamentales son: uno, si la información es suficientemente relevante como para que merezca la pena ser publicada y en segundo lugar si nosotros realmente estamos haciendo un trabajo de búsqueda propio y consistente, de tal manera que nos lleve al uso de estos documentos en una circunstancia excepcional o extrema. Evidentemente puede haber abuso de esto, es decir, puede haber un mercado. Yo creo que el uso de esto, la compra de documentos es una práctica incorrecta, indebida. Anoche estuve con Daniel Santoro (editor del diario Clarín, Argentina) en un debate sobre periodismo de investigación. Él investigó el tráfico de armas de Argentina a Ecuador y Croacia y contó que la redacción de Clarín había decidido, en principio, comprar documentación que documentara el fraude. Finalmente no lo hicieron por una serie de razones, pero lo que quiero decir es que hay una especie de agua bendita que borra un pecado original, que en muchos casos, que son plenamente justificados y hay información muy importante que ha salido publicada, por este tipo de casos. ¿Cuál es la diferencia básica entre el periodismo en un gobierno autoritario y en democracia como ahora? Yo creo que básicamente la agenda. Es lamentablemente que haya tan poco lapso, hay una serie de aspectos que el público debería saber en la agenda social, en la agenda económica, que el periodismo no está respondiendo, por una serie de razones. Pero aquí hay un elemento que no lo hemos tocado pero que está en las preguntas. Evidentemente hay fuerzas que están conspirando contra la democracia y el periodismo de investigación, el periodismo informativo, tiene que poner en su agenda temas que atañen a los gobernantes y que, eventualmente, pueden afectar la gobernabilidad. Por ejemplo, el caso Zaraí Toledo debió ser investigado. Yo recuerdo que esto fue material de debate cuando algunos medios lo sacaron. El tema de las salidas nocturnas de Toledo ¿era relevante? Pienso que sí. Nosotros debemos saber investigar si efectivamente Solari tiene una irregularidad en sus operaciones de bien inmuebles. Aquí en IPYS, con el trabajo de los pasantes, hemos publicado que el ministro de vivienda Carlos Bruce ha hecho una construcción irregular en su departamento. ¿Debemos saber o no si el señor Ugaz está chuponeando? Por supuesto que hay que investigar eso. El campo de las preguntas y de la distancia que tenemos tiene que cubrir a la gente que nos está gobernando y a la gente que, esforzadamente, está construyendo la democracia. Porque sino se le va a entregar a la prensa, que está interesada en sabotearla, esta munición. No digo que estos deban ser los temas relevantes, pero nosotros no podemos decir políticamente es correcto investigar esto y políticamente incorrecto investigar esto otro. Creo que es muy peligroso. Probablemente, visto gruesamente esto es difícil de sustentar pero la gran exigencia es que ahora hay que pasar el escáner sobre todo el gobierno y sobre toda la sociedad civil y a todas las personas que combatieron la dictadura también. No porque creamos, yo particularmente creo que hay mucha gente honesta en el gobierno, pero la responsabilidad de la prensa es pasar el escáner independientemente de que la agenda probablemente apunte a temas que son socialmente más relevantes. |
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