Enrique Zileri (Caretas)
Perú: ¿La prensa se está pasando de la raya?

TEMAS:

I.- El rol del periodismo de investigación en la transición democrática peruana
1.- ¿Existen distintos parámetros en dictadura y en democracia? ¿En qué medida investigaciones periodísticas pueden desestabilizar el régimen democrático o terminar con la gobernabilidad? ¿Existe un exceso de denuncias periodísticas contra el gobierno?
2.- ¿Hay grupos de interés antidemocráticos que influyen en los medios? ¿Cuál es la agenda de estos grupos? ¿De qué manera la sociedad puede precaverse de sus actividades?
3.- ¿Qué se está dejando de investigar?

Creo en primer lugar que estamos exagerando con el término "transición democrática". Creo que la transición democrática ya pasó y estamos en un régimen diferente, democrático con las imperfecciones del caso. Lo importante es que el ambiente que se produce en el Perú en una democracia es un comportamiento recurrente. El ambiente político entra en una suerte de demencia que amenaza la gobernabilidad. No sólo hablo de este gobierno. Cada vez que entramos en un régimen razonablemente democrático se va generando un clima de crítica intensísimo y nosotros somos un reflejo de eso. ¿Qué es lo que sucede? Nuestras fuentes reflejan ese campo de batalla, surgen una serie de versiones, tenemos que tener un cuidado muy especial en cuanto a las fuentes y, en estos momentos, después de un régimen de 10 años que le dio altísima importancia al aparato de inteligencia que tenía, corremos el peligro de ser utilizados por lo que ha quedado, la cofradía que puede haber quedado de estos sectores, que yo creo que los hay. La diferencia es que no hay nada más fácil que criticar o sacar versiones de lo que supuestamente está sucediendo en el al poder. Esa es la diferencia con hacer periodismo en democracia que en dictadura.

La competencia en términos de denuncia es fabulosa, pero la calidad de estas denuncias deja mucho que desear. Eso marca una gran diferencia.

¿Si uno debe tener más consideraciones en una democracia que en una dictadura?...Creo que son circunstancias diferentes. Tengo la sospecha de que en este momento hay un aparato que queda del régimen anterior que se dedica a soltar información y que, para los periodistas, para los editores, es una tentación tenerla, porque se trata de ganar una primicia, de la gran historia, de la gran investigación, de la gran revelación. ¿De donde viene la fuente, cuál es la fuente? Aceptemos que en los resquicios de la lucha política y, a veces, en los resquicios de la lucha entre un régimen y el pasado también uno por ahí se mete y va consiguiendo información.

No se puede decir que en un régimen democrático y en una dictadura las circunstancias son iguales y que el periodismo debe tener una actitud absolutamente igual. No digo que uno se inhiba de publicar caso reales, pero debe tener mucho más cuidado en definir la calidad de la fuente y actual con justicia y ponderación. Es ciento también que cuando se trabaja en un régimen autoritario que básicamente está agrediendo a la prensa, uno es parte de la batalla y cuando uno publica lo hace corriendo mayores riesgos. En democracia en cambio no hay riesgos, es facilísimo criticar al gobierno y, por lo tanto, esa responsabilidad especial nos impone un trato justo dentro de las circunstancias políticas.

II.- Garantías del periodismo ante los servicios de seguridad
1.- ¿Los servicios de inteligencia pueden hacer seguimiento a periodistas?
2.- ¿El CNI estaba realizando seguimientos ilícitos a periodistas?

Sobre el primer punto, es ingenuo pensar que no lo hay, que en determinado momento estos servicios no hacen algún tipo de seguimiento. Lo primero es determinar cuáles son los límites. Si ese servicio está tratando de establecer un tipo de filtración, ¿seria ilícito que el servicio de inteligencia busque cómo se filtra la información y cómo funcionan esas filtraciones? Si esa es la intención y no amenazar o desacreditar o castigar al periodista , es un poco iluso pensar que no lo hacen. Porque además sino lo hicieran también se le criticaría.

Ahora, ¿es eso una amenaza real para el periodismo y la libertad de expresión? Cuando el Consejo de la Prensa Peruana se reunió con Panizo le pedimos que abriera investigación sobre el operativo "Enrique 2003", le pedimos también que estableciera si se cometió algún abuso o se determinó una acción violenta contra Enrique Flor, jefe de la unidad de investigación de La Ventana Indiscreta, y solicitamos que se hiciera pública esta información y se sancionara a quien hubiera cometidos autos. Pero lo que no podemos decirle es que no haga la investigación para determinar las filtraciones porque con la prensa nadie se mete y por lo tanto no se nos puede tocar. Es ingenuo decir "no, no nos puede tocar" porque nos van a contestar con una mentira.

Sobre el segundo punto, lo que hay que hacer ahora es decirle al general Daniel Mora que su antecesor, el almirante Panizo, se comprometió a hacer esa investigación sobre ese operativo de vigilancia y cumplir con la promesa de determinar si hubo excesos. Nuevamente, por excesos entendemos, en primer lugar, una acción violenta, porque hay una cierta duda de si fue una acción violenta realizada por el CNI.

En una conversación que sostuvimos en el Consejo de la Prensa Peruana con Enrique Flor y había una cierta duda. Siempre nos preguntamos: si el CNI tenía la posibilidad de obtener el listado de teléfonos para qué ingresar en una operación tan riesgosa, en un acto violento. En cambio, una cosa típica en Lima lamentablemente es el arrancón de cartera o celular. Pero sin duda uno no va a aceptar que haya uso de esa naturaleza, no porque seamos periodistas solamente sino que para cualquier ciudadano esto no se puede aceptar. Eso es muy importante, ponernos en el papel de cualquier ciudadano, en una democracia no se pueden violar ciertas reglas de comportamiento, y además leyes, la interceptación telefónica. En el Consejo de la Prensa Peruana aceptamos que podemos utilizar pero no realizar interceptación.

III.- Empleo de información o documentación obtenida ilícitamente
1.- ¿El periodismo puede usar documentos obtenidos ilícitamente?
2.- ¿Qué límites tiene el periodismo en el uso de documentos que afectan la seguridad nacional?
3.- ¿La autorregulación basta? ¿Es posible o recomendable otra regulación al respecto?

Yo no sé mucho del caso de Chiquita Banana pero sí recuerdo el caso de la Gran Yuca en el Perú, que está basado en videos que lindaban, dependiendo de las circunstancias y de lo que uno pueda ver, con lo ilícito. Ahora, creo que la palabra ilícito es un poco drástica. Nosotros, en el Consejo de la Prensa, hemos planteado una posición diciendo: "documentos obtenidos inconsultamente". Cuando hablamos de un ilícito propiamente dicho estamos hablando de interceptación telefónica. ¿Alguien que se lleva un documento está cometiendo un ilícito? Bueno, si es de seguridad nacional, puede ser. En discusiones con militares y policías ellos decían que tenían la costumbre de ponerle el sello de "secreto" a todo. Ellos mismos no toman en serio el tema del documento secreto. Pero lo más claro es la interceptación telefónica.

Ahora, estamos haciendo una diferencia que para el público puede resultar un poco difícil. Es decir, nosotros podemos utilizar ese documento que ha sido obtenido de forma ilícita, pero no hacerlo directamente. El artículo 154 del Código Penal que tiene que ver con la invasión de la privacidad, grabar una conversación con otra persona sin advertírselo, depende del tema que se trate, es debatible el asunto, pero uno está lindando con una situación.

En el CPP decimos que si el tema que se trata es público, si los personaje son públicos es legítimo utilizar eso para el periodismo y pedimos que se evalúe cada situación y que se eviten las distorsiones, que no se manipule esa información, que se calibre cada situación con mucha responsabilidad. Pero sí me parece que es legítimo para el periodismo utilizar documentos que son registros visuales, auditivos, documentales, internet, que tengan que ver con temas públicos entre personajes públicos. Lo que me está preocupando es que en la televisión se está utilizando mucho sistemas que lindan con la invasión de la privacidad seriamente. La magalización de la televisión. Una cámara se mete por una ventana o se graba una conversación que no es de interés público, la grabación secreta, son cuestiones que se están convirtiendo en una costumbre que en determinado momento puede violar aspectos legales de la intimidad. Pero, nuevamente, siempre y cuando sea un tema de gran importancia, de interés público, sobretodo si los personajes en cuestión tienen una gravitación pública, yo creo que sí estamos autorizados ha utilizar documentos obtenidos inconsultamente, como son las grabaciones del todo el gran estudio del SIN que permitieron descubrir la mafia del régimen anterior.