A principios de la década de los 80, el Alfonso Portillo -que luego llegó a ser Presidente de Guatemala-, era un prominente catedrático de la Universidad de Guerrero, México, a donde había salido exiliado. Durante una noche de tragos, Portillo, ejecutó a dos estudiantes de esa universidad, no una banda de cuatreros como había justificado él su crimen durante la campaña presidencial de 1999. Huyó con la ayuda de las autoridades judiciales mexicanas y el entonces gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) le consiguió refugio y trabajo en la Universidad Autónoma de México, donde evadió a la justicia por diez años. La investigación destapó un escándalo que, lejos de perjudicar al candidato presidencial, fue manejado tan hábilmente por el partido que le postulaba, que terminó convirtiéndose en uno de sus principales argumentos de campaña. "Me la jugué hace 20 años, ahora estoy dispuesto a jugármela por Guatemala", decía Portillo en sus mítines.
ORÍGENES DE LA INVESTIGACIÓN
En un programa de televisión, el entonces candidato, luego electo presidente, Alfonso Portillo reconoció haber matado a dos personas en defensa propia cuando estaba exilado en Chilpancingo, Guerrero, México. "No fue uno, fueron dos", se consagró Portillo en sus declaraciones ante las cámaras. Sin embargo, dijo, eran cuatreros que le habían emboscado. La admisión de los hechos, aunque parcial, fue en respuesta a insistentes rumores que le situaban como el asesino de dos personas indefensas.
METODOLOGÍA
Hipótesis
El candidato Portillo no actuó en defensa propia. No fue una emboscada, pues no recibió balazos y, encima, huyó 10 años de la justicia mexicana.
Tipo de búsqueda
- Reporteo en México y Guatemala.
Fuentes
- Información no disponible.
Medios
- Recursos materiales: Los normales de una redacción.
- Recursos humanos: Un periodista a tiempo completo.
- Especiales: El reportero aprovechó un viaje para un curso en el Distrito Federal para viajar al Estado de Guerrero en México y reportear la historia.
PROBLEMAS DE LA INVESTIGACIÓN
Aprovechando un viaje a la capital de México, para acudir a un curso, Carlos Menocal, reportero del módulo de investigación del Diario elPeriódico, viajó al estado de Guerrero para investigar los hechos ocurridos casi 20 años atrás. Al llegar, encontró silencio.
Luego de mucha insistencia, tuvo acceso al expediente judicial del que no le dieron copia. La policía no guardaba registros tan antiguos y no había archivo de los periódicos locales de la época. Nadie en Guerrero parecía recordar al guatemalteco Alfonso Portillo, a pesar de haber sido candidato a decano de la facultad de Derecho de la Universidad de Guerrero, catedrático de Economía Política en esa facultad y militante de organizaciones de izquierda locales. A Menocal no le quedó duda que Portillo tenía influencia en el lugar.
Entrevistó a catedráticos universitarios, testigos de los hechos y a personas que habían conocido a Portillo durante esa época.
Para la primera publicación, que salió un lunes, no tuvo problemas. La nota reflejaba lo que había ocurrido la noche de la balacera. Menocal demostró que había sido una riña de borrachos después de una fiesta en el pueblo de Pinar del Río en las cercanías de Chilpancingo. Las dos notas siguientes, planificadas para los días posteriores nunca salieron. Eran de cómo Alfonso Portillo había huido con la ayuda del Partido Revolucionario Institucional, de cómo, con la ayuda de su entonces esposa -hija de un magistrado-, había logrado evadir la justicia durante más de 10 años y de su militancia en organizaciones de izquierda del lugar en la época. "Hubo una orden de no publicar hasta que se calmaran las aguas".
IMPACTO
Contrario a lo que hubiera pasado en otro país, la noticia del asesinato catapultó a Portillo, quien convenció a sus correligionarios y a los votantes que "si se la había jugado entonces, se la jugaría por el país siendo presidente". La muestra de "valor" le valió un importante caudal de votos en un país donde aún predomina el machismo y la cultura de la violencia, fomentada durante 36 años de guerra interna.
OTRAS OBSERVACIONES
Ninguna.
FACTORES DECISIVOS
FACTORES DECISIVOS PARA EL ÉXITO DE LA INVESTIGACIÓN