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Gabo, el periodista apasionado y sus vigentes lecciones al "mejor oficio del mundo"

Gabo, el periodista apasionado y sus vigentes lecciones al "mejor oficio del mundo"

Hoy se cumplen 6 años de la muerte de Gabriel García Márquez, un referente de la literatura mundial y del periodismo latinoamericano, su legado sigue vivo y sus enseñanzas al periodismo vigentes. Hoy recordamos algunos de sus consejos y aportes para ejercer este oficio en el que el nobel inició a los 20 años y lo convirtió en escritor.

Gabriel publicaba columnas para El Heraldo, bajo el seudónimo de Septimos en su columna titulada “La Jirafa”, pero se podría decir que inició oficialmente en el periodismo en El Universal, diario vinculado al movimiento revolucionario de Colombia, donde trabajó como reportero y crítico de cine.

Durante sus inicios por el periodismo publicó una serie de artículos sobre la historia real de Luis Alejandro Velasco, marinero y sobreviviente de un barco guerra que se hundió en 1955, esta serie se convirtió en un texto de denuncia política, pues el barco no se habría hundido por razones del clima, sino más bien por actividades de contrabando del gobierno colombiano.

El texto, que en 1971 se convertiría en el libro “Relato de un naúfrago”, generó polémica y Gabo partió a París donde continuó su labor como corresponsal.

Un tiempo después se mantuvo enfocado en la literatura, pero sus lazos con el periodismo nunca se rompieron y en 1980 regresó a la prensa escrita, para en 1982 convertirse en el Premio Nobel de Literatura gracias a una de sus tan reconocidas obras, Cien años de soledad, considerado un estandarte del realismo mágico latinoamericano.

En 1994 fundó la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, su objetivo era educar periodistas en lo que él llamó el arte de contar historias verídicas y bien narradas. Desde 1995 la fundación realiza talleres, premios, becas, publicaciones y lidera iniciativas para el estímulo, calidad y proyección del periodismo en Iberoamérica.

En 1996, durante la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) leyó un discurso que quedaría para la historia, “El mejor oficio del Mundo”, una reflexión sobre el periodismo y el papel que este tiene en la formación de la juventud.

Lecciones al periodismo

García Márquez consideró al periodismo como una pasión insaciable frente a la realidad que solo podía digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con esta.

El premio nobel consideraba al periodismo como un género literario pero “con los pies en la tierra”, y agregó para la revista Cosas en 1995, “La literatura permite evadirse, pero con la formación periodística un cable lo retiene a uno en el suelo”.

Sobre los periodistas, él consideraba que estos debían ser investigadores natos. “La Investigación no es una especialidad del oficio, sino que todo el periodismos debe ser investigativo por definición”, afirmó en su discurso durante la Asamblea General del SIP en 1996.

Sobre la ética, un valor importante y considerado por el nobel como la compañera inseparable para todo el que ejerza el oficio, dijo que esta “no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”. A ello se suma la base cultural y la práctica como elementos indispensables para el periodismo. “Hay tantos malos periodistas que cuando no tienen noticias se las inventan” declaró para El País en 1994.

Vale la pena recordar uno de sus consejos que la actual realidad nos permite considerar más vigente que nunca y es que en los últimos tiempos la inmediatez ha sido un factor de lucha en el periodismo, las redacciones a veces pecan en querer ser los primero al dar a conocer la noticia, pero olvidan aspectos imprescindibles como la calidad y la veracidad de lo que se informa. En1996, Gabo ya hablaba de ello y dijo que “la mejor noticia no es siempre la que se da primero, sino muchas veces la que se da mejor”.

Márquez se expresó también sobre la objetividad y la humanización en el reportaje, recalcando que en un factor importante del buen reportaje son los detalles humanizados, solo así podrá ser considerada una noticia completa. Agregó que es el lector el que debe sacar sus propias conclusiones, el reportaje no puede determinar buenos ni malos, sino mostrar los hechos concretos.

 

Este es solo un pequeño asomo para recordar las lecciones que Gabo le dejó al periodismo ¿Qué otras recuerdas o cuáles te marcaron en tu camino por “el mejor oficio del mundo”?